Publicación de un folleto de nuestros hermanos dominicos holandeses

28 January 2008

Como nosotros lo sabemos por los Hechos de los Apóstoles, la pregunta en torno a los ministerios, en la comunidad cristiana ha cambiado mucho desde los tiempos bíblicos, cuando la Iglesia primitiva instituyó el orden del diaconado. Hasta nuestros días, la pregunta de la mejor adaptación del ministerio a favor del Pueblo de Dios continúa siendo una cuestión a la cual la Iglesia responde por diferentes vías en muchas partes del mundo.

La Iglesia de Oriente ha tenido siempre un clero casado al lado de un clero célibe. En la Iglesia de Occidente ha habido una dilatada tradición de sacerdotes célibes. La autoridad de la Iglesia reafirmó esta tradición repetidamente en diversas ocasiones. Sin embargo, esta tradición continúa siendo cuestionada por algunos,, sobre todo cuando esta tradición aparentemente prevé, con mayor amplitud la celebración de la Eucaristía, lo que es esencial para la vida de la comunidad cristiana. Sin embargo, sea para la Iglesia de Oriente ,sea para la de Occidente la ordenación es esencial.

La falta de vocaciones para el sacerdocio es urgente, particularmente en algunas partes del mundo. Es normal para la comunidad cristiana de inquietarse por esta penuria. Nuestros hermanos dominicos holandeses comparten esta inquietud y desean dialogar a propósito de eso. Tal vez ellos sienten los que la autoridad de la Iglesia no ha tratado suficientemente esta cuestión y, por consiguiente, insisten en un diálogo más abierto.

El folleto publicado por nuestros hermanos holandeses ha constituido hecho inesperado para la Curia Generalicia de la Orden Dominicana. Aun ponderando la inquietud de nuestros hermanos, no creemos que el método que ellos utilizaron, difundiendo este folleto, ni la solución que ellos proponen sea saludable para la Iglesia, ni esté en armonía con la Tradición. Compartiendo su inquietud respecto a la disponibilidad de la Eucaristía y del ministerio presbiteral, creemos que esta inquietud debe ser respondida con una reflexión prudente teológica y pastoral con toda la Iglesia y la Orden Dominicana.

04/09/07

Fr. Edward Ruane, OP
Vicario del Maestro de la Orden